Hacia la construcción de una ética
Esta semana trabajamos un tema crucial en cualquier tipo de sociedad: La ética y la moral. Para ello hemos trabajado sobre el artículo: ‘Cuidado con los valores’ de Daniel Innerarity, el artículo explaya dos ideas de gran controversia y donde surge el debate.
Un debate donde se plantean muchas preguntas como: ¿Existe una cadencia en los valores? ¿Qué idea de moralidad tenemos? ¿Tenemos realmente una moralidad privada y otra pública? ¿Dónde se forma la moral? ¿Qué papel tienen las TIC en todo esto? ¿Cambia el e-learning los aspectos morales de la persona por ampliar sus círculos? ¿Existe en la sociedad el relativismo moral? ¿Estamos educados para tener doble moral? ¿Se puede realizar una base transversal de valores en la escuela, la familia, con los amigos, las redes…? ¿Por qué hablamos de una cultura política débil?
Todas estas preguntas provocan a su vez más debate e interés por indagar en el tema. Un tema tan amplio como controvertido.
Artículo: Ética y TIC. Lectura de Innerarity.
Para empezar con el artículo debemos contextualizar a su autor, Daniel Innerarity, el cual es de origen vasco, catedrático de filosofía política y social, investigador en la Universidad del País Vasco y colaborador habitual de opinión en El Correo y El País.
En este artículo del periódico El país llamado “Cuidado con los valores”, que hemos analizado, Innerarity habla sobre los valores.
Dos ideas claves que se tratan en artículo:
- Crisis de valores como un arma de doble filo: interés por negar la existencia de valores, arma arrojadiza para ocultar otras cosas que no interesan.
- Frente a esto, se habla de los derechos y deberes como el contrapunto a los valores, de esta manera, con el discurso de que no hay valores, algunos grupos sociales o políticos (carcas, retrógrados…) intentan reducir las libertades.
Se generan situaciones en las que la convivencia puede estar afectada ya que se crean otro tipo de relaciones, y se puede generar opinión, tendencia de consumo. Si los profesionales crean algún tipo de material, como e-learning que permite compartir conocimientos o ideas, influyen creando flujos de información.
La educación, por tanto, se basa en el tipo de entornos que somos capaces de generar. Esto lo ha puesto en evidencia la educación a distancia, donde podemos aprender, comunicarnos…
Estamos continuamente generando situaciones en las que la información no es ni bidireccional ni unidireccional, sino que aspiramos a que haya un flujo multidireccional de comunicación.
Los valores son maneras de conducirse o comportarse o relacionarse. La carencia de valores, por tanto, se convertiría en la falta de pistas para poder estar juntos… Los políticos invocan a los valores tradicionales (familia, escuela…) para poder decir que no hay orden. Si los retrógrados utilizan los valores como un arma arrojadiza para decirle a la sociedad que no va por buen camino y para que les sigan porque son ellos los que van a llevar a la sociedad por buen camino. ¿Qué se puede hacer entonces? Por tanto, la segunda idea es intentar contrarrestar que nos digan que la sociedad no tiene valores, intentar llegar un acuerdo social sobre la manera en la que nos debemos desenvolver.
Reflexión:
Los valores se adquieren en diferentes entornos sociales: escuela, familia, amigos, entorno próximo…
Pero los valores son muy relativos, ya que ¿Cuáles son los valores “buenos” que debemos adquirir la sociedad? ¿Hay una moral única o buena?
Además, el ser humano tiene una doble moral: en unas esferas se comporta de una manera y en otros entornos de otra (descargas de series o películas ilegales, evitar el cobro del IVA…).
Por todo ello, hay que revisar qué son la ética y la moral. La ética es la rama de la filosofía que estudia la moral, y la moral son las normas que rigen el comportamiento de las personas, pero ¿quién pone esas normas? Dependiendo del contexto hay unas normas u otras y nos vamos adaptando.
¿Para qué queremos una cultura política? Para poder convivir, porque si no nos ponemos de acuerdo, no tenemos referentes para funcionar en la vida.
Por lo tanto, el autor destaca la importancia de una construcción colectiva, aunque laboriosa, de un acuerdo colectivo de cómo nos envolvemos socialmente. Es decir, hay que crear un debate, donde haya una reconstrucción de estas ideas de convivencia. El autor está planteando en el artículo lo que plantea la institución democrática de John Dewey.
Vivimos en un entorno muy cambiante (nuevas relaciones…), donde los humanos tendemos a asustarnos. En vez de movernos por el relativismo, tenemos q entrar a debatir estas cuestiones, intentando generar un tipo de sociedad donde haya un debate en torno a lo que vaya ocurriendo, y su relación con sus libertades y derechos de las personas, donde estas no son adoctrinadas por los medios u otras personas. Por eso hay un interés de hablar de los valores, de la cultura política…
Poner a tecnólogos a pensar las repercusiones de lo que hacen
“Los estudiantes de ciencias no son seres amorales, traídos de un vacío ético. Son productores de una cultura viva, articulada y moralizante. Han adquirido de casa, la escuela, la iglesia, los medios de comunicación y sus pares un conjunto de reglas de conducta que les llevarán con mayor o menor fortuna a través de los desafíos de la vida. Pueden ser meras convenciones, máximas, guías, sin base profunda. Frecuentemente son inconsistentes. A la gente le encantan los animales y comen carne. Sienten pena por los pobres y compran cosas lujosas. Ruegan por la paz y van a la guerra. Pero suelen ser principios éticos que tienen y sostienen. No está de nuestra mano, especialmente entre los profesores de ciencias, intentar cambiar esto”. John Ziman (2002) en ”Getting Scientists to Think about What They are Doing”.
La frase de John Ziman (2002) en ”Getting Scientists to Think about What They are Doing”, nos da a entender esa doble moral o pensamiento que antes hablábamos. En ella se expone cómo los seres humanos aunque pensamos una cosa, hacemos otra. Un ejemplo que aparece en la frase y que resalta muy bien este doble pensamiento, es cómo los seres humanos dicen querer la paz pero en todos los países, con todo tipo de culturas a lo largo de la historia han estado en guerra. Por todo ello, existe un doble pensamiento que se basa en un pensamiento contrario al otro, sin embargo se trata de un proceso mental inconsciente que hacen que no sintamos culpa por el hecho acontecido.
Hablamos por ello de la existencia de una doble moralidad pero ya no solo con nosotros mismos sino que además, a veces, obtenemos una serie de críticas externas sobre unos valores que al parecer tenemos y que sin embargo, en otras condiciones también podríamos actuar de la misma manera. Dicho de otra manera, muchas veces juzgamos el valor ajeno sin darnos cuenta de que los propios pueden llegar a ser exactamente iguales. Es difícil poder llegar a una síntesis sobre dichos valores ya que cada persona posee una serie de ellos y pueden ser totalmente diferentes a los de otras personas o no.
De hecho podemos contemplar y entender que muchos de estos valores son trasmitidos a través de nuestros contextos más cercanos. Podemos adquirirlos con las familias, con los amigos, en la escuela o en nuestro contexto más cercano. Sin embargo también podemos adquirirlo en forma de un contexto quizá no tan cercano, pero sí social. Por ello, podemos decir que, en ciertas ocasiones, dos países distintos con carácter cultural diferente pueden llegar a tener unos valores opuestos.
Es por todo ello, por lo que podemos decir que, incluidos todos estos valores que adquirimos consciente o inconscientemente, es posible que los representamos de una manera u otra dependiendo del contexto en el que nos encontremos. Explicado de otra manera más concreta, podemos desarrollar una serie de valores de ética y moral que quizá con el contexto social en el que nos vemos inmersos en un momento determinado de nuestras vidas y dentro de un contexto especialmente puntual y predeterminado, se desarrollen unos valores completamente contrarios a lo que en realidad pensamos o creemos que es lo mejor.
Se trata de un tema difícil de afrontar, como vemos, son muchos los factores que influyen y afectan al desarrollo de los valores que pueden llegar a existir en una sociedad y en nosotros mismos. Sin embargo consideramos que existen unos principios y unos organismos que ya han sentados las bases como fue en su día la Declaración de los Derechos Humanos de la Unesco y en donde se sientan una serie de valores y creencias que deben ser compartidas por todos los países.
El diálogo, el consenso, la educación en valores tan conocido y el compromiso de todos los individuos de la sociedad son un gran paso para que se puedan ir construyendo unos valores ideales, compartidos y comprometidos que cualquier individuo de la sociedad pueda y quiera alertar en sus vidas.
Siempre es difícil crear consenso sobre estos temas, por todo los motivos que hemos dicho, pero bien es cierto que todos queremos desarrollar una ética y moral, que cada individuo ve como buena, pero que al final son tendencias “egoístas”. Ese egoísmo puede tener consecuencias positivas, porque lo que a mí me resulta positivo también lo puede ser para mi comunidad, familia, escuela, etc. Por lo mismo, las sociedades establecen una serie de normas para una buena convivencia y estas son las que solemos adoptar como nuestro valores, aunque a veces estás manipulados por esos egoísmos.
MAPA CONCEPTUAL
Comentario realizado por: Santiago Lozano Díaz y Pilar Medina Ramos
MAPA CONCEPTUAL
Comentario realizado por: Santiago Lozano Díaz y Pilar Medina Ramos
Muy interesante chicos, hablar sobre la generación social de los valores y normas. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es una buena base sobre la que construir un sistema de normas internacional, que tenga una moral humanística basada en la justicia social.
ResponderEliminarEl problema, como argumentáis, aparece cuando el discurso no coincide con la práctica. Indudablemente la disonancia cognitiva que nos producen los pensamientos contradictorios necesitan una vía de escape, que nos permita evitar el bloqueo y movilizarnos hacia la acción. Por ello utilizamos muchas excusas para "flexibilizar" esas normas morales que nos imponemos o nos impone la sociedad.
Teniendo en cuenta que los significados y creencias se construyen socialmente, la educación dentro de distintos grupos (familia, centro educativo, trabajo o la comunidad) supone un pilar fundamental a la hora de establecer los principios morales que rigen una sociedad.